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Grabadora de voz para Mac · graba y transcribe
Una grabadora de voz para Mac que además transcribe
Una grabadora clásica hace una sola cosa: grabar. El trabajo de verdad viene después —reescuchar, pausar, teclear—. Aquí las dos mitades caben en el mismo sitio: grabas sin límite de tiempo y el texto se produce en tu propio equipo, sin que el archivo salga a ningún servidor. Aclaración de entrada, para no hacerte perder el tiempo: esto es una aplicación de escritorio para Mac con Apple Silicon, no un aparato de bolsillo ni una app para el iPhone o el Android.
Grabar no tiene límite, tampoco en la versión gratuita
Empecemos por lo que suele estar en la letra pequeña de otras aplicaciones. En Lesskeys grabar nunca está limitado: ni por minutos, ni por número de grabaciones, ni en la versión gratuita. Puedes grabar diez minutos o cuatro horas, hoy y todos los días, sin haber pagado nada.
El motivo es sencillo y no es generosidad: la grabación se escribe directamente en el disco de tu Mac. No hay servidor donde alojarla ni almacenamiento que facturar, así que no hay nada que contar. El único límite real es el espacio libre del ordenador.
Donde sí hay cuota es en la transcripción, y lo explicamos con detalle más abajo para que sepas exactamente qué obtienes gratis y qué no.
Qué puede grabar
Una grabadora física solo capta lo que llega a su micrófono. Una grabadora en el Mac puede hacer más:
- Micrófono. El integrado, unos auriculares o un micro USB. Lo de siempre: una nota de voz, una idea, un dictado de camino a otra cosa.
- Sonido del sistema. Lo que suena en el ordenador: una videollamada, un seminario en directo, un vídeo. No hay que poner el móvil delante del altavoz ni instalar nada en el equipo de los demás. macOS pide para esto el permiso de grabación de pantalla, que se concede una sola vez en Ajustes del Sistema; es el mecanismo del sistema para captar el sonido de otras aplicaciones, y el audio sigue quedándose en tu disco.
- Las dos cosas a la vez. Es lo que hace utilizable una llamada: tu voz por el micrófono y la del resto por el sonido del sistema, en la misma grabación.
- Pantalla, si hace falta. Cuando lo que se enseña importa tanto como lo que se dice, también puede grabarse el vídeo de la pantalla.
Eso cubre Teams, Zoom, Meet, Slack o una llamada normal a través del Mac sin invitar ningún bot a la reunión, sin pedir acceso a tu calendario y sin que los demás tengan que instalar nada.
De la grabación al texto
El defecto histórico de la grabadora no ha cambiado nunca: el archivo obtenido no se puede usar tal cual. Una nota de voz de ocho minutos exige ocho minutos de reescucha, más el tiempo de teclear. Quince audios acumulados en una carpeta acaban siendo una deuda de trabajo que nadie salda.
Aquí la grabación se convierte en texto en el propio ordenador. Obtienes un documento con marcas de tiempo en el que cada línea apunta a su posición en el audio: pulsas una frase y suena ese instante exacto, en lugar de arrastrar el cursor a ojo. Si hablaba más de una persona, el texto viene además repartido por hablantes, con etiquetas que puedes renombrar (cómo funciona).
El reconocimiento cubre 99 idiomas y detecta solo el que se habla, sin configurar nada antes. Y todo ocurre en tu equipo: el archivo de audio no se sube a ningún servidor, no hay cuenta de usuario y funciona con el wifi apagado. Internet solo hace falta la primera vez, para descargar la aplicación y el modelo.
Una biblioteca local que sí se puede buscar
Cuando cada grabación tiene su transcripción, la carpeta de audios deja de ser un cementerio de archivos con nombre de fecha. La aplicación guarda todo en una biblioteca local en la que buscas por lo que se dijo, por fecha o por hablante: encontrar aquella conversación en la que se habló del presupuesto pasa a ser una búsqueda de texto y no una tarde de reescucha.
De ahí puedes exportar el texto en TXT, o en SRT y VTT si la grabación acompaña a un vídeo y necesitas subtítulos con tiempos. El historial de dictados sale además en TXT, JSON o CSV.
¿Grabadora en el Mac o en el móvil?
El móvil gana en movilidad, porque ya lo llevas encima. El Mac gana en todo lo que viene después de pulsar «parar».
| Grabadora en el Mac | Notas de voz en el móvil | |
|---|---|---|
| Siempre encima | No | Sí |
| Transcripción inmediata | Sí, en el propio equipo | Variable, a menudo en línea |
| Separar quién habla | Sí | Rara vez |
| Grabar el sonido de una videollamada | Sí | No |
| Grabaciones largas | Las que quepan en el disco | Limitadas por la memoria del móvil |
| Exportar texto y subtítulos | Sí | Rara vez |
Lo habitual es combinar las dos: el móvil para la idea que se atrapa al vuelo y el Mac en cuanto se trata de una entrevista, una reunión o un archivo que hay que trabajar.
Y si lo que quieres es escribir hablando
Hay un caso que mucha gente busca escribiendo «grabadora» pero que en realidad es otra cosa: no quieres guardar el audio, quieres el texto ya. Para eso está el dictado. Mantienes pulsado un atajo (⌥Espacio) en cualquier parte de macOS, hablas, y el texto reconocido se copia al portapapeles; lo pegas tú con ⌘V donde tengas el cursor.
Ese último paso lo da la persona a propósito: la aplicación no escribe sola en otros programas, así que siempre ves el texto antes de que llegue a ningún sitio. Está desarrollado en dictado por voz en Mac.
Grabar a otras personas: qué puedes y qué no
Una grabadora que capta a terceros trae una responsabilidad y en España las reglas son razonablemente claras.
Grabar una conversación en la que participas es lícito. No vulnera el secreto de las comunicaciones del artículo 18.3 de la Constitución, según doctrina consolidada desde la STC 114/1984. Grabar una reunión en la que estás sentado no es, en sí mismo, un problema.
Grabar conversaciones ajenas sí es delito. Captar comunicaciones de terceros en las que no intervienes está castigado por el artículo 197.1 del Código Penal con pena de uno a cuatro años de prisión. Esta es la línea dura y no admite matices.
Lícito no significa libremente utilizable. Difundir o publicar una grabación, aunque la hayas hecho legalmente, puede vulnerar el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen que protege la LO 1/1982, con consecuencias propias. Puedes grabar la conversación en la que participas; difundirla es otra cosa.
En el trabajo, más cuidado. El artículo 89.3 de la LOPDGDD restringe la grabación de sonido en el centro de trabajo a lo proporcional a riesgos relevantes, con deber de información a la plantilla y a la representación de los trabajadores. Lo práctico: anúncialo al empezar la reunión y déjalo reflejado en el acta. Preguntar «¿os importa que lo grabe?» al arrancar es lo normal y no sorprende a nadie.
Todo lo anterior es una advertencia práctica, no asesoramiento jurídico; la valoración de un caso concreto le corresponde a tu asesoría o a tu delegado de protección de datos. Y conviene añadir lo que ninguna herramienta de este tipo puede ofrecer: una transcripción automática se entrega sin garantía de valor probatorio.
Requisitos, precio y versión gratuita
| Punto | Dato |
|---|---|
| Sistema | macOS 13 (Ventura) o posterior |
| Procesador | Apple Silicon (M1 o posterior), obligatorio |
| Mac con Intel | no compatibles |
| Grabación | sin límite de tiempo ni de número, también en la versión gratuita |
| Idiomas | 99, detectados automáticamente |
| Versión gratuita | 5 transcripciones de audio y 5 de vídeo en total, y 5 minutos de dictado al día; volver a transcribir no consume cuota |
| Pro | compra única de 49,99 $ dentro de la app, sin cuota mensual |
| Cuenta de usuario | ninguna; sin telemetría |
Dicho sin adornos: puedes usar la aplicación como grabadora indefinidamente sin pagar. La cuota afecta a la transcripción, y son 5 audios y 5 vídeos en total —no al día—, más 5 minutos de dictado diarios. Cuando eso se te quede corto, Pro es un pago único de 49,99 $; el App Store de España muestra el importe final en euros antes de confirmar, y la compra se gestiona por el Mac App Store, devoluciones incluidas, según las normas de Apple.
Una última nota para calibrar expectativas: la transcripción automática produce un borrador muy bueno, no un documento cerrado. Los apellidos, los nombres de empresa y los tramos en los que varias personas se pisan piden un repaso. Un micrófono decente, colocado cerca de quien habla, mejora el resultado más que cualquier ajuste del programa.
Descarga gratis, con límites de uso. Sin suscripción. · Pro: 49,99 $ en un solo pago (el App Store de España lo cobra en euros) · macOS 13 o posterior
Preguntas frecuentes
¿Hay límite de tiempo al grabar?
No. Grabar no está limitado ni por minutos ni por número de grabaciones, tampoco en la versión gratuita, porque el archivo se escribe directamente en el disco de tu Mac y no hay servidor de por medio. El único límite real es el espacio libre del ordenador.
¿Puede grabar el sonido de una videollamada?
Sí. Además del micrófono, la aplicación capta el sonido del sistema, así que una llamada de Teams, Zoom o Meet se graba por los dos lados sin invitar ningún bot a la reunión, sin acceso al calendario y sin que los demás instalen nada. También puede grabarse el vídeo de la pantalla.
¿La grabación se sube a algún servicio?
No. El archivo se guarda en tu Mac y el reconocimiento de voz se ejecuta en la GPU del propio equipo. No hay cuenta de usuario ni telemetría, y funciona con el wifi apagado; internet solo hace falta la primera vez, para descargar la aplicación y el modelo.
¿Puedo grabar una llamada o una reunión con más gente?
En España grabar una conversación en la que participas es lícito, pero captar conversaciones ajenas en las que no intervienes es delito del artículo 197.1 del Código Penal, y difundir una grabación aunque sea lícita puede vulnerar el derecho al honor y a la intimidad que protege la LO 1/1982. En el trabajo, el artículo 89.3 de la LOPDGDD restringe la grabación de sonido e impone informar a la plantilla y a la representación de los trabajadores. Anúncialo al empezar y déjalo en el acta. Es una advertencia práctica, no asesoramiento jurídico.
¿Qué se paga entonces, si grabar es gratis?
La transcripción. La versión gratuita incluye 5 transcripciones de audio y 5 de vídeo en total —no al día— y 5 minutos de dictado diarios; volver a transcribir algo ya transcrito no consume cuota. Pro levanta esos límites con una compra única de 49,99 $ dentro de la aplicación, sin cuota mensual, y el App Store de España muestra el importe final en euros.
¿Qué Mac hace falta?
Un Mac con Apple Silicon (M1 o posterior) y macOS 13 (Ventura) como mínimo. Apple Silicon es obligatorio: los Mac con procesador Intel no son compatibles. Compruébalo en el menú Apple › «Acerca de este Mac».