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Transcripción y dictado para Mac · 100 % en local
Transcribe lo que grabas y dicta con un atajo, en tu propio Mac
Lesskeys reúne en una sola aplicación un transcriptor y un dictado por voz. Graba una reunión, una entrevista o una llamada y obtén una transcripción buscable con cada interlocutor separado; o dicta con un atajo de teclado y pega el texto donde estés escribiendo. Todo el reconocimiento ocurre dentro de tu ordenador: el archivo de audio no sale de tu Mac.
Qué hace Lesskeys
Lesskeys es una aplicación nativa de macOS que vive en la barra de menús y hace dos cosas distintas. La primera: graba sonido —el micrófono, el sonido del sistema o los dos a la vez— y convierte esa grabación en una transcripción con marcas de tiempo en la que se ve quién dijo cada cosa. La segunda: dictas con un atajo de teclado desde cualquier aplicación y el texto reconocido se copia al portapapeles para que lo pegues tú con ⌘V.
Las dos comparten la misma base técnica: el reconocimiento se ejecuta en la GPU de tu propio Mac. No hay cuenta que crear, no hay envío a ningún servidor y no necesitas conexión para transcribir. Lo que grabas se queda en tu disco, en una carpeta que puedes abrir desde el Finder.
Transcribir lo que grabas
Pulsas grabar y hablas, o dejas correr una conversación en marcha. Como la app captura el sonido del sistema, eso incluye una reunión en Microsoft Teams, Zoom, Google Meet o Slack. No se invita a ningún bot a la sala ni se pide acceso a tu calendario: la grabación ocurre en el equipo en el que estás sentado. Las marcas citadas pertenecen a sus respectivos titulares.
- Hablantes separados. La app divide la grabación por voces para que en la transcripción se lea quién dice qué. Puedes ponerles nombre, y ese nombre se reconoce en grabaciones posteriores porque se guarda un perfil de voz en tu propio disco; informa antes a las personas grabadas (cómo funciona).
- Marcas de tiempo. Cada fragmento lleva su posición exacta en el audio, así que volver al momento original es cuestión de un clic.
- Ficheros que ya tienes. También puedes arrastrar audios y vídeos guardados —una entrevista antigua, una nota de voz, la grabación de un seminario— y transcribirlos igual (paso a paso).
- Exportación. El texto sale en TXT y, si lo que necesitas son subtítulos, en SRT o VTT.
- Archivo local buscable. Las grabaciones y sus transcripciones quedan en una biblioteca del propio Mac en la que buscas por palabra dicha, por fecha o por interlocutor.
Dictar en lugar de teclear
Para dictar mantienes pulsado ⌥Espacio y hablas. Al soltar, el texto se reconoce y se copia al portapapeles: lo pegas con ⌘V donde tengas el cursor. Ese último paso la app no lo da sola, y es una decisión de diseño más que una carencia: no escribe por su cuenta dentro de otros programas y tú ves el dictado antes de que acabe en ningún sitio.
Sirve en el correo, en Notas, en el procesador de textos, en el chat o en el editor de código: donde normalmente pegarías. Y funciona igual en modo avión que en la oficina, porque el modelo está en el disco y no tiene nada que consultar (más sobre el dictado sin conexión).
Por qué el procesamiento local es el argumento
En un servicio de transcripción online tu grabación se sube al servidor de otra empresa, se procesa allí y, casi siempre, se conserva allí durante algún tiempo. Con Lesskeys ese paso no existe: no hay subida, porque el reconocimiento ocurre en tu equipo. Nadie más recibe una copia del audio, tampoco nosotros.
Esto es una descripción de la arquitectura del programa, no una certificación ni un dictamen. Si un tratamiento concreto es lícito y con qué condiciones depende de la finalidad, de las personas afectadas y del contexto: eso lo valora tu delegado de protección de datos o tu asesoría jurídica. El detalle técnico está en transcripción sin nube.
Grabar a otras personas: avisa antes
En España, grabar una conversación en la que tú participas es lícito —doctrina asentada desde la STC 114/1984—, y no necesitas el permiso de los demás para que la grabación en sí sea legal. La línea está en otro sitio: grabar una conversación ajena, en la que no intervienes, sin consentimiento, encaja en el delito de descubrimiento y revelación de secretos del art. 197 del Código Penal. Y grabar no es difundir: publicar o reenviar una grabación lícita puede vulnerar el derecho al honor y a la intimidad de la LO 1/1982.
En el entorno laboral el listón sube: la grabación sistemática de sonido está muy restringida por el art. 89.3 de la LOPDGDD, con criterios de proporcionalidad e intervención mínima, y existe deber de informar a la plantilla y a la representación legal de los trabajadores (art. 64.5 del Estatuto de los Trabajadores). En la práctica: avisa antes de pulsar grabar, deja constancia del consentimiento en la propia grabación o en el acta, y no grabes si alguien se opone. Más detalle en actas de reunión. Esto es información, no asesoramiento jurídico.
Para quién tiene sentido
- Despachos y asesorías. Entrevistas con cliente y dictados en los que el deber de secreto profesional (art. 542.3 LOPJ) convierte el envío a un tercero en una decisión que hay que justificar.
- Gabinetes psicológicos y consulta sanitaria. Notas de sesión con datos sensibles; la app transcribe lo que se dice y nada más.
- Recursos humanos. Selección, evaluaciones y conversaciones difíciles, donde cada copia de más es una copia de más.
- Investigación y universidad. Entrevistas cuyo consentimiento informado suele prohibir precisamente la cesión del audio bruto.
- Periodismo. El secreto profesional del art. 20.1.d de la Constitución empieza por saber en qué disco está la grabación.
- Quien escribe mucho. Correos, notas y documentación: hablar y pegar es otra forma de trabajar cuando llevas horas al teclado.
Qué no hace la app
Para que las expectativas encajen: una transcripción automática es un borrador. Los nombres propios, las siglas y el vocabulario de cada sector no siempre salen bien escritos, la puntuación es una interpretación de las pausas y, cuando dos personas hablan a la vez, la atribución de quién habla se degrada. Cuenta siempre con una pasada de revisión. La app tampoco resume, no envía correos ni resúmenes a nadie, no se une a una videollamada como un participante más y no escribe sola en otras aplicaciones. Y una transcripción automática se entrega sin garantía de valor probatorio: si el texto va a usarse frente a terceros, cotejarlo con el audio es responsabilidad tuya.
99 idiomas, detectados solos
El reconocimiento cubre 99 idiomas y determina por su cuenta cuál se está hablando, así que no hay nada que configurar antes de grabar. El idioma se decide por grabación: un castellano con algún término técnico en inglés no da problemas, pero una reunión que cambia de idioma durante pasajes largos sale más mezclada. Si trabajas siempre en los mismos dos o tres idiomas, limitar la lista evita que un fragmento corto acabe atribuido a un idioma lejano. Catalán, gallego y euskera están entre los idiomas reconocidos.
Requisitos y precio
| Punto | Dato |
|---|---|
| Sistema | macOS 13 (Ventura) o posterior |
| Procesador | Apple Silicon (M1 o posterior) — obligatorio |
| Mac con Intel | no compatibles |
| Internet | solo para descargar la app y, una vez, el modelo de reconocimiento |
| Precio | descarga gratuita; versión Pro con una compra única de 49,99 $ dentro de la app, sin suscripción |
| Versión gratuita | 5 minutos de dictado al día, y 5 transcripciones de audio y 5 de vídeo en total; grabar y volver a transcribir no consumen cupo |
| Cuenta | no hace falta; sin telemetría |
El requisito de hardware no es una recomendación: en un Mac con procesador Intel la app no funciona. Compruébalo antes de comprar en el menú Apple › «Acerca de este Mac». Los 49,99 $ son el precio de referencia en dólares; el App Store español te cobrará en euros el importe que muestre la ficha.
Puedes probarla sin pagar y sin registrarte. La versión gratuita da 5 minutos de dictado al día, que se renuevan cada jornada, y 5 transcripciones de audio y 5 de vídeo en total —ese cupo es para toda la instalación, no se renueva—. Grabar no está limitado nunca, y volver a transcribir algo ya transcrito (por ejemplo forzando otro idioma) no gasta cupo. Cuando necesites más, desbloqueas Pro con una compra única: no hay suscripción, lo que no significa que la versión gratuita no tenga límites, porque los tiene. La compra la gestiona el Mac App Store.
Seguir leyendo
Por caso de uso: el acta de una reunión, convertir un audio a texto, el Mac como grabadora de voz y los fundamentos del reconocimiento de voz local.
Descarga gratis, con límites de uso. Sin suscripción. · Pro: 49,99 $ en un solo pago (el App Store de España lo cobra en euros) · macOS 13 o posterior
Preguntas frecuentes
¿Lesskeys funciona de verdad sin conexión?
Sí. Todo el reconocimiento se ejecuta en la GPU de tu Mac con Apple Silicon. No se sube nada, no hace falta cuenta y la app trabaja en modo avión. Solo necesitas internet para descargar la aplicación del App Store y para bajar una vez el modelo de reconocimiento.
¿Cuánto cuesta y hay suscripción?
La descarga en el Mac App Store es gratuita. La versión Pro se desbloquea con una compra única de 49,99 $ dentro de la app: se paga una sola vez, no hay suscripción ni coste por minuto. En el App Store español el cobro se hace en euros, según el importe que muestre la ficha.
¿Qué puedo hacer sin pagar?
Dictar 5 minutos al día, que se renuevan cada jornada, y transcribir 5 archivos de audio y 5 de vídeo en total: ese cupo es para toda la instalación, no es diario. Grabar es ilimitado y volver a transcribir algo ya transcrito no consume cupo. La compra única de Pro retira esos límites.
¿Qué necesita mi Mac?
macOS 13 (Ventura) o posterior y un Mac con Apple Silicon, es decir M1 o posterior. Apple Silicon es obligatorio: los Mac con procesador Intel no son compatibles. Puedes comprobarlo en el menú Apple › «Acerca de este Mac».
¿Distingue quién habla en una grabación?
Sí. Las grabaciones con varias personas se separan por voces y la transcripción indica quién dice cada intervención; puedes renombrar a cada hablante y el nombre se reconoce en grabaciones posteriores. Para eso se guarda un perfil de voz en tu propio disco: informa a las personas grabadas y recaba su consentimiento.
¿Sirve para reuniones de Teams o Zoom?
Sí. La app graba el sonido del sistema del Mac, así que no depende de la plataforma de videollamada y no invita a ningún bot a la sala. En España grabar una conversación en la que participas es lícito, pero avisa antes a los demás asistentes; en el ámbito laboral, además, hay deber de informar a la plantilla y a su representación legal. Esto es información, no asesoramiento jurídico.
¿El texto dictado se escribe solo donde tengo el cursor?
No. El texto reconocido se copia al portapapeles y lo pegas tú con ⌘V. La app no escribe por su cuenta dentro de otros programas, de manera que siempre ves el dictado antes de que llegue a un documento.